martes, 24 de diciembre de 2019

Fin del Año Escolar


Seguro algunas entidades escolares ya entregaron las libretas de notas, algunas quizás lo hagan acabando las fiestas navideñas. Sea uno o lo otro, encontraremos estudiantes contentos por sus notas y estarán en casa ansiosos que lleguen sus padres para felicitarlos y que traiga consigo algún regalo. Pero también encontramos aquel estudiante que se encuentro angustiado desde que dió el último examen bimestral. No puede dormir, siente que el fracaso se acerca, que recibirá una reprimenda de sus padres, lo castigarán, no podrá salir a jugar, perderá su verano de vacaciones, tendrá que ir a clases, estudiar con tanto calor mientras sus amigos están en la playa o jugando. Esa angustia, pero con mayor intensidad debe tenerlo el estudiante que siente que repetirá el año escolar. No se siente bien, será señalado por todos, su familia lo verá mal, sabe quizás que tuvo cierta responsabilidad, pero esa responsabilidad también es compartida.

Llevo muchos años en educación y encuentro a fin de año, estudiantes que son llevados al ciclo de verano para recuperar sus cursos que desaprobó. No sé si les ha pasado, pero a veces son los mismos estudiantes, año a año que siguen esos ciclos para al final dar una evaluación que les permita aprobar sus cursos. Algo debe estar mal. En el caso de aquel estudiante que todos los años está preparándose para dar una evaluación de subsanación, quién podría ser responsable. No quiero quitar responsabilidad a los padres quienes deben estar pendientes de sus hijos, acompañándolos en todo el proceso; sin embargo, qué estamos haciendo los docentes. Ese estudiante no desaprobó en diciembre, lo más probable es que desde marzo viene mostrando dificultades.

En ocasiones, la cantidad de estudiantes en el aula, la poca vocación del docente, la incorrecta metodología aplicada en el aula, la equivocada evaluación que se viene aplicando, entre otros, pueden ser las causales para estar teniendo estudiantes que año a año se encuentran en esa situación. Y es que el docente debe estar pendiente de ello, de poder detectar casos como las de estos estudiantes, saber detectar de qué manera puede ayudar al estudiante a entender mejor, pero claro, puede sonar fácil, si es que no entendemos la realidad de cada escuela.

Aprender en dos meses todo lo visto en el Año Escolar es algo terrible, el estudiante sólo aprende “las fijas” que vendrán en el examen, aprobará y habría luego que hacerse la pregunta: ¿De qué vale que sólo apruebe? ¿Aprendió? Efectivamente, lo más seguro es que no aprendió nada, más aún cuando al siguiente año vuelve a estar en ese ciclo de verano.

Quizás en una situación más complicada están los estudiantes que repitieron el año. Siempre he cuestionado está forma de clasificar al estudiante. He visto niños buenos, con habilidades en las artes, en los deportes, que han tenido que volver a repetir el año por problemas en matemáticas, ciencias, etc. Y ver como aprueba el “bacancito” del aula, el abusivo, el “vivo” que se la paso copiando y engañando a todos. ¿Cómo no sentirme preocupado al ver a ese niño entre lagrimas, frustrado por haber querido responder las evaluaciones y no poder y ver al otro riéndose, preparándose para divertirse en el verano?

Algo debe mejorar en nuestro sistema educativo. No quiero quitar responsabilidades a los diversos actores que participan en este proceso: padres, escuela y estudiante; sin embargo, es necesario definir los procesos de seguimiento a los estudiantes, a revisar las metodologías de aprendizaje, a saber reconocer las habilidades de nuestros estudiantes, entender que no todos son iguales, que es tan bueno que uno de ellos sepa de matemáticas o ciencias como el que sabe pintar, cantar y hacer deportes. Hay mucho por hacer, ojalá los directivos de las escuelas puedan juntarse con sus docentes y realizar planes correctos de seguimiento. Que esos ciclos de verano no sean visto de forma mercantilista, “hay que jalar a todos los estudiantes posibles y así nos aseguramos tener trabajo en verano”, esta forma mercenaria ojalá se extinga y veamos la educación de una forma distinta, esperando formar a nuestros estudiantes para ser mejores personas. Hay muchos por hacer... comencemos en nuestras escuelas.

Luis Manuel

PD 1:A la espera de sus comentarios.
PD 2: Quiero aprovechar en desearles a cada uno de ustedes una Feliz Navidad y que el nacimiento del Niño Jesús traiga consigo amor y paz en sus hogares.
PD 3: No hay PD 4

domingo, 1 de diciembre de 2019

La tecnología en la escuela


La tecnología hoy en día es parte de nosotros, quizás sea difícil pensar un día sin el uso del celular, ordenador, tableta, etc. Esto, en nuestros estudiantes se intensifica ya que muchos de ellos han nacido con la tecnología en su día a día.

Pero, ¿de qué manera las instituciones educativas están incluyendo el tema tecnológico en las aulas de clase? ¿Están los docentes capacitados para el uso de la tecnología?. Son dos preguntas claves hoy en día. Sin embargo, es importante determinar algunos puntos necesarios. Nuestra realidad en el país es muy distinta, así como encontramos escuelas donde la implementación tecnológica es importante, tenemos rincones no sólo en provincia sino en la capital donde no se tiene computadoras, por citar algún ejemplo. Ni que decir de otras escuelas que ni luz tienen. Nuestra realidad es compleja y querer darle solución responde a una serie de políticas de Estado que se ha mostrado ineficiente por años en este sector. Si bien es cierto para el 2020 el presupuesto para el sector Educación ha subido a casi el 5%, habría que analizar cómo se utilizará ese dinero.

También es importante entender que la presencia del docente es importante en un aula y la tecnología es una herramienta que permite  hacer más interesante las sesiones de aprendizaje. Hoy en día existe una serie de aplicativos, así como la gamificación, que ayudan a los docentes en su labor de formación (ya habrá otro post donde recomendaré las principales aplicaciones). Esta realidad es la que necesitan nuestros estudiantes quienes están a la vanguardia de lo que sucede.

¿Está el docente capacitado? Es cierto que encontramos docentes que se han adaptado muy bien; sin embargo, encontramos también algunos que se muestran enemigo ante el inminente avance tecnológico. Entonces habría que ser muy juicioso en comprender si estamos educando a nuestros alumnos para ser profesionales del siglo pasado o para el siglo XXI. Tengo la oportunidad de interactuar con estudiantes de educación superior y es sorpréndete como algunos no saben como grabar un archivo en word, como usar información en la nube, cómo abrir una cuenta de correo. Es otra realidad que convive entre nosotros y entonces pensamos en los que plantea nuestro Currículo Nacional, donde el tema de tecnología son competencias a trabajar. Y es que una vez más recaemos en que realidad de cada Institución Educativa es muy distinta.

¿Qué hacer? Los que estamos en educación superior somos responsables de formar a nuestros estudiantes no sólo en el conocimiento propio de sus carreras profesionales, sino también en habilidades blandas, pero con ello en el correcto uso de la tecnología en beneficio de su formación profesional. Es importante, mientras la institución lo permita, valerse de aplicativos para que nuestros estudiantes aprenden de forma novedosa. Docentes con interés por aprender, de estar a la vanguardia de lo que se exige. Hoy en día el celular es un instrumento donde se puede conseguir mucha información, ¿se podría usar a nuestro favor? Por supuesto que sí, pero dependerá de las normas de cada institución, así como la regulación de la misma.

En el siguiente post daré ejemplos de cómo la tecnología se puede aplicar en el aula y en el día a día de los docentes. Por el momento me gustaría saber: ¿Cómo es la realidad en sus centros de estudios? ¿Qué tan capacitados se sienten? ¿Conocen lo que plantea el Currículo Nacional al respecto del tema de tecnologías?

Atento a sus opiniones.

Luis Manuel

PD 1: Pueden preguntar también sobre los aplicativos que uso en un aula de clase
PD 2: Comparte el blog con todos los que puedas y hagamos comunidad para intercambiar experiencias.
PD 3 Quiero agradecer a la institución SISE por haberme invitado a ser ponente en la Semana de la Empleabilidad con la charla “Branding Personal”. Fue un lleno total en las sedes de Comas, San Miguel y Puente Piedra.
PD 4: No hay PD 5