domingo, 30 de agosto de 2020

El estrés docente

 


¿Ya culminaste tus sesiones de aprendizaje? ¿Grabaste tus clases de esta semana? ¿Preparaste tus rubricas de evaluación? ¿Calificaste exámenes y tareas? ¿ Preparaste tus diapositivas? ¿Llenaste tus registros? ¿Respondiste los mensajes de tus estudiantes?

Bueno, esto y quizás más actividades enmarcan lo que hoy en día son las diversas responsabilidades del docente. El entenderlas y valorarlas dependerá mucho de cada uno. Recuerdo que en los meses de marzo y abril, surgió un grupo de padres de familia que reclamaban por la baja de las pensiones, entre muchas de las cosas que se argumentaba en esos meses, era que ahora el docente se encontraba en la tranquilidad de su casa y que podía dictar sus clases, no se tendría que movilizar por lo que se ahorraba el pasaje, no tendría que gastar en materiales porque sólo estaría con su computadora y demás argumentos que no tenían ni pies ni cabeza. Afortunadamente, creo que ahora o al menos quiero creer que varios padres entienden la labor del docente, más aún porque en estos meses han podido evidenciar en vivo y en directo todo el trabajo con sus hijos. No es fácil, es evidente. 

Hace algunas semanas tuve la oportunidad en una entrevista con una colega de México conversar sobre el tema del estrés docente, un tema tan necesario de mencionarlo en estas fechas. Las diversas universidades han creado áreas de apoyo al estudiante, teniendo mayor énfasis en los primeros ciclos (que es donde esta la deserción), creando una serie de actividades de seguimiento, consejería, etc, lo cual me parece excelente. Por otro lado, también se crearon espacios para desarrollar las competencias en los docentes, es así que está área comenzó a capacitarlos en pedagogía, habilidades blandas, etc. Otra iniciativa que me parece digna de aplaudir; sin embargo, qué sucede cuando tenemos a un docentes estresado, ¿cómo realiza su clase? ¿Hasta donde la institución es responsable de generar el estrés en ellos? ¿Los directivos de las instituciones tanto de EBR como de educación superior tiene mucha o poca responsabilidad? 

Debemos entender que hoy el docente tiene que realizar muchas actividades (probablemente las mismas que antes), pero a ello debemos sumarle que se encuentra en un entorno de pandemia, donde muchos de ellos han perdido familiares o tienen algunos enfermos, donde tienen a su familia alrededor y que le demandan tiempo, agregando a ello otro factores como: disminución del sueldo, no tener los equipos necesarios, adquirir un equipo en cuotas para cumplir con sus obligaciones porque de lo contrario no podrá trabajar, etc. La situación no es fácil. Si bien es cierto, parte mucho de las personas el saber organizarse, distribuir de la mejor manera sus actividades, aceptar ayuda de los colegas y demás acciones, considero también importante que las instituciones se “humanicen”, que se pueden lograr aprendizajes en los estudiantes sin necesidad de que el docente sea arrastrado por una serie de actividades más relacionadas a lo operativo - administrativo que en la concentración al 100% en preparar buenas clases. Esta acción dependerá mucho de los promotores, directores y de todos aquellos encargados de dirigir una institución educativa. Y es que es cierto también qué hay una delgada línea entre lo comercial y lo educativo, por una parte complacer al padre de familia que exige cada vez más, sin pensar en lo que es bueno para la enseñanza de su hijo, sino en su propia tranquilidad y el efecto que puede generar en no hacer caso al padre, es el retiro del alumno a otra institución. 

Es importante crear espacios para los docentes, donde nos preocupemos no sólo en el desarrollo profesional o que aprendan nuevas plataformas, estilos de evaluación en línea, etc, sino que se plantee espacios donde puedan ser escuchados, donde exista un soporte emocional, acompañado del departamento psicológico. Si ellos están bien, quizás las clases sean distintas y los estudiantes podrán estar más contentos. Hay muchas cosas por cambiar, esta pandemia debe llevarnos a ver las cosas con otras perspectivas, entender que fuera de nuestros roles somos personas que tenemos alegrías, preocupaciones, tristezas, etc. Somos las personas a cargo de las instituciones que debemos empatizar con ello y dar el apoyo necesario... manos a la obra. 

PD 1: ¿Qué acciones vienen realizando sus colegios o universales?

PD2: Quisiera saber tu opinión

PD 3: Agradezco a todos los que me han estado acompañando en las diversas charlas que he realizado este mes.

PD 4: No hay PD 5 


domingo, 5 de julio de 2020

Feliz Día Maestro




Todos hemos tenido profesores que marcaron nuestra vida, sea en las diversas etapas de nuestra vida, inicial, primaria, secundaria o educación superior. Recordamos sus nombres y apellidos completos, algunas lecciones, sus frases, sus bromas, la forma como nos trató o como nos corrigió. 

Tengo una buena memoria y me acuerdo de casi todos mis maestras y maestros desde inicial, algunos fueron muy trascendentes y otros no. Ahora desde una mirada distinta valoro mucho su trabajo. Recuerdo que desde 2do de primaria hasta 6to de primaria tuve como mi profesor al señor Alfredo Orellana Mendoza, es increíble cómo pudo ser líder de alrededor 50 niños (sí, esa cantidad había en mi aula, hasta creo que un poco más). Lo recuerdo de mediana estatura, con su bigotes, de trato muy amable, claro está que en ocasiones se molestaba, pero en general lo recuerdo muy paciente, lo cual me parece un rasgo heroico con esa cantidad de niños a cargo (yo probablemente ya habría colapsado). En secundaria, pasamos a una modalidad distinta y él pasó a enseñarnos historia del Perú. Debimos adaptarnos a distintos profesores, fue duro al inicio pues estábamos acostumbrados a sólo uno, pero sobrevivimos y pudimos aprender de otros. Era un tiempo en que el castigo físico no era motivo de denuncias y quejas, es más, era considerado como un mecanismo de corrección y que muchos padres estaban de acuerdo - profesor si usted ve que mi hijo se porta mal, dele duro para que aprenda - era una frase que era común escuchar en algunas madres de familia al recoger a sus hijos al termino de la jornada escolar. Es así que en ocasiones me gane una jalada de las patillas que me hacia poner en puntas, unos golpes con la regla de madera en la mano o en el trasero, recuerdo eso ahora como anécdotas.

Pero también recuerdo mis clases, mi profesor Orellana en una ocasión dejó de hacer dictado y elaboró uno mapas conceptuales (primera vez que veía eso en 5to de primaria), recuerdo que nos peleábamos por ser los encargados de llevar su cosas (libros, mota, tizas, jabón, toalla, folder de registro y lapiceros), corríamos a recoger la tiza cuando se le caía por casualidad. Se me viene a la mente el profesor Cuba que nos hizo ver las matemáticas como no tan difíciles, el profesor Huapaya en 1ero de secundaria cuando en sus clases de lenguaje hacíamos sociodramas, el profesor Sanchez joven a comparación de todos, enseñaba Ciencias Naturales y me gustaba su carácter irreverente, hacia cosas distintas no necesariamente seguía el libro del curso - eso no les va a servir, sino lo que les enseñaré hoy - hicimos los primeros experimentos en el laboratorio, el Padre Anglas en 4to de secundaria hizo que sus clases hizo de literatura sea uno de mis cursos favoritos, me encantaba escuchar de él, a Cesar Vallejo, Abraham Valdelomar, Mario Vargas LLosa, Víctor Hugo, etc. Cómo analizaba cada personaje, cada dialogo, clases que no quería que acabará, en 5to de secundaria al profesor Espinoza quien me enseñó la historia universal, cada hecho que había sucedido era increíble para mi, el profesor Panchito de matemáticas quien hizo que sus clases sean muy entendibles y divertidas, la Miss Ivonne de inglés, dulce y con una paciencia a pruebas de balas que nos hablaba muy bien en inglés y le entendíamos todo. 

Hoy quiero reconocer a todos aquellos docentes que este año han tenido que adaptarse a una nueva modalidad, muchos tuvieron que aprender de forma rápida sobre plataformas, gamificación, forma de evaluar distintas, etc. Y quizás aquellos docentes jóvenes lo aprendieron más rápido, aplaudo aquellos docentes cuya generación no está muy familiarizada con la tecnología, pero no ha sido excusa, al contrario, tuvieron la apertura de aprender. Soy consciente también que muchos de ellos hoy trabajan más horas, diseñar su clase, preparar su material, realizar un video, editar, preparar diapositivas, revisar trabajos, retroalimentación por alguna red social, teléfono, wsp, etc, son actividades que incluso muchos padres de familia no lo comprenden, tanto así que hubo unos meses atrás que reclamaban que a los profesores se les pagara menos porque estaban trabajando menos. ¡Qué tal mentira! No sólo son maestros sino que también tienen una familia, son madres, padres, hermanas, hermanos, hijas o hijos, tienen quizás los mismos temores, angustias, ansiedades que tenemos algunos. 

También aprovecho en reconocer a ese docente de las zonas rurales que deben hacer viajes de horas a pie, en canoa, a caballo, que debe gastar de su dinero para comprar algún material a sus alumnos más necesitados, no sólo se preocupan porque su alumno aprenda la lección sino que se preocupa porque coma bien, porque tenga al menos un lápiz y una hoja para trabajar, cuanto cariño, bondad y vocación. 

Estimados docentes son una inspiración en sus alumnos, espero que muchos de ellos con el pasar de los años recuerden lo mucho que significaron en sus vidas. Esta profesión es muy bonita, a veces, no es remunerada como quisiéramos, pero que tranquilidad se siente cuando pasan los años y esos niños nos ven , nos reconocen, nos abrazan y nos dicen gracias por creer en mi. 

Desde este espacio felicitarlos por esta gran labor. Y aprovecho también en saludar a mis docentes, aquellos aún están en clases, otros ya se encuentran en el cielo. Gracias por inspirarme, por hacerme entender lo vital de sus labores en las aulas de clase. Los tengo en mi corazón y en mis practicas docentes.

¡Feliz Día del Maestro!

Luis Manuel Ochoa Sulca 

PD 1: Disfruten su día
PD 2: No hay PD 3

domingo, 14 de junio de 2020

¿Muchas horas de clase?



Hace algunos meses propuse un ejemplo: cuando uno esta enfermo va donde el médico, después de hacerte un diagnostico, te da la receta para que puedas curarte, creo que sería ilógico que un paciente le reclame al médico y le diga que es lo que tiene que recetar para curarse. Sería una locura, cómo yo paciente que desconozco de medicina me atrevería a proponer la receta. Bueno, lo mismo pasa en educación, los colegios se han visto acorralados por las exigencias de los padres, desde como se debe enseñar, cuantas horas tener, cómo evaluar, cómo si fueran los profesionales en educación, es lamentable como las instituciones han caído en ello y han tenido que adecuar la propuesta a la que los padres exigen. Será motivo de otro post para ahondar en el tema, pues también es cierto que muchos colegios no estaban preparados para esta etapa, más aún cuando los líderes poco saben de educación por más increíble que fuera. 

La no presencia de alumnos en las aulas de clases ha generado una serie de acciones que se han venido implementando de a pocos en algunas instituciones educativas; sin embargo, hay un punto que ha generado muchas discrepancias y es la que se refiere a la cantidad de horas que debería tener un niño o joven frente a la computadora. 

En una encuesta vía telefónica realizada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y publicado por el diario La República (edición 14/06/2020), plantea las principales dificultades de la educación a distancia, entre varias respuestas, el reclamo de pocas horas de clases, ocupa el 20% de los encuestados. Si bien es cierto algunas instituciones vienen usando horas mínimas de clases, en otras instituciones este horario se ha extendido.

Es difícil entender para algunos que la educación presencial es muy diferente a la virtual o remota según sea el caso. El pretender que los alumnos tengan la misma cantidad de horas de clases, tal como si estuvieran en la modalidad presencial resulta absurdo. En este tiempo he podido escuchar una serie de argumentos que me hace cuestionar hasta donde debe debe llegar el rol de la escuela, en la que no sólo debe centrarse en educar al alumno, sino también al padre de familia. “Yo firme un contrato a inicio de año por una cantidad de horas y no pagaré si es por menos horas”. Este desatinado comentario de varios padres de familia obligó a que muchos colegios ajusten sus horarios y traten de igualar los horarios a una educación remota. Pero ¿es está decisión la mejor?, por una parte, mantienes contentos a los padres, pues ahora sus hijos tendrán la misma cantidad de horas de clases y realizarán sus pagos mensuales, los profesores no verán sus sueldos afectados porque mantendrán sus horas de clase; sin embargo, no consideraron a uno de los actores principales, los alumnos. ¿Es posible que puedan estar sentados frente a una computadora por cerca de seis horas?

En algunas instituciones la jornada comienza a las 7.30am y en otras a las 8:00am, esta se prolonga en algunos casos hasta las 2pm y en otros casos hasta las 3:30pm, esto implica que el estudiante este despierto desde las 6:30am aproximadamente, pues debe levantarse, asearse, tomar desayuno, eso quiere decir, que el día anterior debió acostarse aproximadamente a las 11:00pm. Sabemos muy bien que en esta época de cuarentena, la gente está muy ansiosa, los ritmos de sueño han cambiado, algunos no pueden dormir de largo, se despiertan a determinadas horas de la noche, estoy casi seguro, que ese alumno esta durmiendo entre 5 a 6 horas. 

En las clases presenciales había momentos en los que el alumno salía del aula de clases a correr, jugar, caminar, conversar con sus compañeros, entre otras acciones, ahora los alumnos simplemente se desconectan y probablemente se sientan a ver tv, comer algo e iniciar otra jornada, estas acciones pueden estar generando un mayor sedentarismo, por más que los colegios hayan implementado horas de educación física. Estoy seguro, que esa interacción y desgaste de energía propia de los alumnos, en esta modalidad no se da. 

La cantidad de horas sentado frente a una computadora puede que este afectando su postura y sobretodo la vista. Varios especialistas recomendaron que los alumnos no estén expuestos a más de cuatro horas frente a la computadora, imagínense lo que estamos provocando en ellos con seis o siete horas de clase. Y no quiero imaginar a niños con horarios muy “apretados”. 

La situación se complica si la institución deja tareas y las seis o siete horas frente a la computadora se prolonga a un par de horas más. Estaríamos hablando que un alumno estaría expuesto a un promedio entre 8 a 10 horas frente a la computadora, tablet o celular, ¿no es sufíciente? ¿El aprendizaje sólo se logra teniendo muchas horas de clase?

El rol de las escuelas debe ser educar también a los padres y abordar estos temas lejos de lo comercial (sé que muchos se deben a las pensiones de los padres), pero hacerles entender que estamos ante una nueva modalidad de clases y que esto genera en que los docente tengan metodologías distintas es un reto (tema para otro post). 

Estamos ante una oportunidad única de poder implementar cosas distintas, para ello, debemos hacer cosas diferentes (no las mismas a las clases presenciales). Para ello, es importante que podamos tener la apertura de innovar, lamentablemente ni los padres, ni las escuelas están dispuestas a correr ese riesgo. Es una deuda que tenemos para con nuestros alumnos de secundaria y con mayor razón con la primaria e inicial. 

Luis Manuel 

PD 1: Sé qué hay escuelas que vienen implementando modelos distintos y están aprovechando estos momentos para innovar. Felicitaciones y a seguir así.
PD 2: Es necesario tener a lideres educativos capaces de distinguir entre lo que es correcto y lo que otros piden sin saber. 
PD 3: Este post no está centrado a un colegio en particular, conozco a varios con la realidad descrita.
PD 3: No hay PD 4

domingo, 24 de mayo de 2020

La Educación en tiempos del Covid 19


Hace un mes aproximadamente se oficializó en el Perú que este año no se volvería a las clases presenciales; sin embargo, muchas instituciones educativas desde que comenzó el aislamiento social (inicios de marzo) han dado su mejor esfuerzo por adaptarse ante este nuevo contexto. El Estado peruano oficializó el inició de la modalidad virtual desde el 6 de abril, para ello implementó el plan de Yo estudio en casa, cuya cobertura se da por radio, televisión e internet, de tal manera que cualquier alumno pueda acceder. En el caso de las instituciones particulares el proceso de implementación y adaptación se ha dado a velocidades distintas. 

Lo primero era conocer cómo se llevaría a cabo este tipo de educación. Salvo algunas excepciones, la gran mayoría de colegios desconocía cómo implementarla. Si bien es cierto en varios países la educación virtual es una realidad y una opción válida, en nuestro país es algo nuevo. Así que aparecieron muchas preguntas como: ¿Qué plataformas usamos? ¿Cómo se evaluará? ¿Cuántas horas de clase se podrán impartir? ¿Cómo debe ser la estructura de la clase? Las respuestas a estas interrogantes y otras se han ido dando en algunos casos de manera rápida y en otros de manera muy lenta. Esto puede deberse a muchos factores, desde personal poco capacitado en la implementación de la tecnología en educación, así como, las realidades de cada institución, hay una brecha muy grande entre un colegio particular cuya pensión mensual se encuentra por encima de los S/ 500 a otra cuya pensión llega a los S/ 125. 

Sea de una u otra manera, las instituciones comenzaron a usar una serie de herramientas tecnológicas, desde las más comunes y al alcance de las familias como el whatssapp, Facebook, así como las propuestas por el gobierno a través del programa de Yo estudio en casa, hasta el uso de zoom, Google Meet, Microsoft Team y otras plataformas. Esto ha implicado que muchos docentes puedan acelerar la curva de aprendizaje ante nuevos aplicativos, programas y diseños en los que han tenido que aprenderlo en tiempo récord. 

Algunos líderes en las escuelas no están asumiendo su rol, la mayoría de ellos por desconocimiento de algo tan básico como transformar los procesos de enseñanza - aprendizaje a esta nueva modalidad. ¿Cómo es posible esto? Pues muchos de ellos no tienen una formación educadora, una mirada muy centrada en lo comercial ha generado un divorcio entre lo que es garantizar que los padres paguen por un servicio y lo que se debe implementar para garantizar que los estudiantes estén aprendiendo según lo establecido en el Currículo Nacional. 

Otro punto, que está muy centrado en el docente es que muchos de ellos no estaban “equipados”, no contar con una PC, laptop o tablet, así como no tener un plan de internet que le garantice brindar clases, sin que esta se corte o tenga una velocidad mínima, ha sido uno de los mayores retos en estos meses. El garantizar el aprendizaje de sus cursos en una modalidad en la que no están acostumbrados es otro gran reto. 

Los padres de familia han sido otro frente, no sólo han tenido que enfrentarse a una realidad dura, donde han perdido el trabajo o han visto disminuir sus ingresos mensuales, lo que ha generado enfrentamiento con muchas instituciones educativas (no preciso si es justo o no su pedido, será motivo de otro post). La convivencia con sus hijos, el ser participes del proceso de aprendizaje de sus hijos, entre otras acciones los vienen desgastando, pues dominar lo familiar y lo laboral no es fácil. 

Definitivamente, hay muchos retos por asumir, para lograrlo es necesario que tanto las instituciones educativas, los padres y docentes trabajen en conjunto para garantizar que esta nueva modalidad pueda consolidarse lo antes posible. Esto en la practica, esta resultando muy complicado, en algunos casos la comunicación se ha roto, no hay empatía, intolerancia, entre otras acciones. Esta relación que viene desgastada es importante que tenga un alto por el bien de nuestros estudiantes. 

Tenemos un gran reto por delante, es momento de asumir nuestros roles, desde las escuelas o desde los hogares. Ya estamos acabando mayo, los meses no se pueden perder. Felicito aquellas instituciones que vienen haciendo las cosas bien y aquellos agentes que vienen dando más del 100%. Nuestros estudiantes merecen lo mejor de nosotros. 

Luis Manuel Ochoa Sulca

PD 1: He regresado, la verdad que estos meses estuve muy metido en este tema de cómo implementar lo virtual en una escuela.
PD 2: Tanto tanto que comentar y ofrecer algunas experiencias 
PD 3: Espero conocer sus comentarios también.
PD 4: Pronto tendré un nuevo capítulo en mi Podcast: Hablando de educación que lo podrán encontrar en Anchor y Spotify
PD 5: La imagen del inicio de este post, ejemplifica la importancia de la presencia de los padres en este proceso, involucrándose más con sus hijos.
PD 6: No hay PD 7

viernes, 7 de febrero de 2020

¿Cómo percibimos a nuestros docentes?


Todos tenemos la clara imagen de nuestros docentes, sea del colegio, universidad o instituto, algunos nos marcaron más que otros, pero cómo percibimos la labor del docente, ¿es una carrera valorada actualmente?.

Si nos centramos en el Perú y analizamos lo que fue la década del 60 y 70, la imagen del docente era de respeto y que marcaba una jerarquía no sólo en el aula frente a sus alumnos sino que se extendía hacia la misma admiración que los padres tenían de ellos. Capaces incluso de aceptar cualquier tipo de castigo que pudieran infringir, no había dudas que el docente estaba para formar y tenia es autoridad. El docente que estaba en las grandes unidades escolares era también catedrático de San Marcos y de la Católica, universidades importantes en nuestro medio. Por tanto, tener un docente de estas características en la escuela marcaba de alguna manera un prestigio.

Hacia las décadas del 80, 90 e inicios del 2000, considero que la imagen del docente decayó bastante. Si querías postular a la universidad y querías ingresar rápido busca la que tiene el promedio más bajo o la que ofrece más vacantes, esa carrera era Educación. Mientras postulaba a la Universidad, un compañero me dijo: mi padre me ha dicho que sólo tendré una oportunidad, así que voy asegurarme y postularé a Educación. La lógica no era mala, si quieres asegurar algo, anda por lo más probable. Quizás esta opción o esta misma forma de pensar lo tuvieron muchas personas. Consecuencia, docentes sin vocación, cansados de lidiar con estudiantes, poco empaticos, sin liderazgo, lo que genera una formación de estudiantes paupérrima. A esto se le incluye el poco pago que reciben mensualmente. Estos entre otros factores hicieron desprestigiar de alguna manera la carrera de Educación, si lo comparemos con el hecho de estudiar Medicina. Mientras para una necesitabas casi la perfección de nota, en la otra era la mínima. Y estamos hablando de carreras sumamente importante en una sociedad: educación y salud.

La educación en nuestro país viene pasando por diversos cambios y aunque hay un esfuerzo por subir el sueldo a los docentes, conlleva a el aumento del presupuesto para el sector educación este año, pero que no es suficiente del todo. Tenemos un Ministerio de Educación que aún no engrana sus políticas educativas con los colegios. Aún tenemos escuelas con docentes que no son de la carrera y que vienen dictando clases, confundiendo el memorismo o sólo el dictado como la única opción de generar aprendizajes. Docentes con estudios truncos o profesionales de otras áreas que ingresan a un aula de clase sin una capacitación previa, dejando de lado los cinco años de formación de un docente. ¿Qué nos hace pensar que lograrán el aprendizaje correcto en sus estudiantes? Con ello no quiere decir que existan algunas excepciones de ambas partes, pues pueden existir profesionales en Educación que no tienen éxitos en el aula.

Considero hoy que las instituciones de educación superior ante procesos de licenciamiento han comenzado a realizar capacitaciones de sus docentes, preocupados por retroalimentarlos en los diversos proceso de aprendizaje. Las maestrías en Educación comienzan a crecer en estudiantes, cada vez se trata de hacer mejor las cosas. Sin embargo, aún falta aterrizar en las escuelas. En cinco años se vencerá el plazo para que las escuelas tengan entre su plana a docentes de carrera. ¿Será la solución? Considero que las facultades de Educación deben pasar por un proceso que acrediten la calidad de sus egresados.

Es momento que la sociedad reconozca en sus docentes, profesionales valiosos. Se van haciendo algunos esfuerzos, esperemos que en los siguientes años encontremos en aulas personas capaces de inspirar, pero también que entiendan la capacidad de transformar vidas.

Luis Manuel

PD 1: Agradezco sus comentarios
PD 2: Cuéntanos ... ¿Cómo percibes a nuestros docentes?
PD 3: Estaré en el Congreso Internacional de Educadores 2020 organizado por la UPC
PD 4: No hay PD 5








martes, 24 de diciembre de 2019

Fin del Año Escolar


Seguro algunas entidades escolares ya entregaron las libretas de notas, algunas quizás lo hagan acabando las fiestas navideñas. Sea uno o lo otro, encontraremos estudiantes contentos por sus notas y estarán en casa ansiosos que lleguen sus padres para felicitarlos y que traiga consigo algún regalo. Pero también encontramos aquel estudiante que se encuentro angustiado desde que dió el último examen bimestral. No puede dormir, siente que el fracaso se acerca, que recibirá una reprimenda de sus padres, lo castigarán, no podrá salir a jugar, perderá su verano de vacaciones, tendrá que ir a clases, estudiar con tanto calor mientras sus amigos están en la playa o jugando. Esa angustia, pero con mayor intensidad debe tenerlo el estudiante que siente que repetirá el año escolar. No se siente bien, será señalado por todos, su familia lo verá mal, sabe quizás que tuvo cierta responsabilidad, pero esa responsabilidad también es compartida.

Llevo muchos años en educación y encuentro a fin de año, estudiantes que son llevados al ciclo de verano para recuperar sus cursos que desaprobó. No sé si les ha pasado, pero a veces son los mismos estudiantes, año a año que siguen esos ciclos para al final dar una evaluación que les permita aprobar sus cursos. Algo debe estar mal. En el caso de aquel estudiante que todos los años está preparándose para dar una evaluación de subsanación, quién podría ser responsable. No quiero quitar responsabilidad a los padres quienes deben estar pendientes de sus hijos, acompañándolos en todo el proceso; sin embargo, qué estamos haciendo los docentes. Ese estudiante no desaprobó en diciembre, lo más probable es que desde marzo viene mostrando dificultades.

En ocasiones, la cantidad de estudiantes en el aula, la poca vocación del docente, la incorrecta metodología aplicada en el aula, la equivocada evaluación que se viene aplicando, entre otros, pueden ser las causales para estar teniendo estudiantes que año a año se encuentran en esa situación. Y es que el docente debe estar pendiente de ello, de poder detectar casos como las de estos estudiantes, saber detectar de qué manera puede ayudar al estudiante a entender mejor, pero claro, puede sonar fácil, si es que no entendemos la realidad de cada escuela.

Aprender en dos meses todo lo visto en el Año Escolar es algo terrible, el estudiante sólo aprende “las fijas” que vendrán en el examen, aprobará y habría luego que hacerse la pregunta: ¿De qué vale que sólo apruebe? ¿Aprendió? Efectivamente, lo más seguro es que no aprendió nada, más aún cuando al siguiente año vuelve a estar en ese ciclo de verano.

Quizás en una situación más complicada están los estudiantes que repitieron el año. Siempre he cuestionado está forma de clasificar al estudiante. He visto niños buenos, con habilidades en las artes, en los deportes, que han tenido que volver a repetir el año por problemas en matemáticas, ciencias, etc. Y ver como aprueba el “bacancito” del aula, el abusivo, el “vivo” que se la paso copiando y engañando a todos. ¿Cómo no sentirme preocupado al ver a ese niño entre lagrimas, frustrado por haber querido responder las evaluaciones y no poder y ver al otro riéndose, preparándose para divertirse en el verano?

Algo debe mejorar en nuestro sistema educativo. No quiero quitar responsabilidades a los diversos actores que participan en este proceso: padres, escuela y estudiante; sin embargo, es necesario definir los procesos de seguimiento a los estudiantes, a revisar las metodologías de aprendizaje, a saber reconocer las habilidades de nuestros estudiantes, entender que no todos son iguales, que es tan bueno que uno de ellos sepa de matemáticas o ciencias como el que sabe pintar, cantar y hacer deportes. Hay mucho por hacer, ojalá los directivos de las escuelas puedan juntarse con sus docentes y realizar planes correctos de seguimiento. Que esos ciclos de verano no sean visto de forma mercantilista, “hay que jalar a todos los estudiantes posibles y así nos aseguramos tener trabajo en verano”, esta forma mercenaria ojalá se extinga y veamos la educación de una forma distinta, esperando formar a nuestros estudiantes para ser mejores personas. Hay muchos por hacer... comencemos en nuestras escuelas.

Luis Manuel

PD 1:A la espera de sus comentarios.
PD 2: Quiero aprovechar en desearles a cada uno de ustedes una Feliz Navidad y que el nacimiento del Niño Jesús traiga consigo amor y paz en sus hogares.
PD 3: No hay PD 4

domingo, 1 de diciembre de 2019

La tecnología en la escuela


La tecnología hoy en día es parte de nosotros, quizás sea difícil pensar un día sin el uso del celular, ordenador, tableta, etc. Esto, en nuestros estudiantes se intensifica ya que muchos de ellos han nacido con la tecnología en su día a día.

Pero, ¿de qué manera las instituciones educativas están incluyendo el tema tecnológico en las aulas de clase? ¿Están los docentes capacitados para el uso de la tecnología?. Son dos preguntas claves hoy en día. Sin embargo, es importante determinar algunos puntos necesarios. Nuestra realidad en el país es muy distinta, así como encontramos escuelas donde la implementación tecnológica es importante, tenemos rincones no sólo en provincia sino en la capital donde no se tiene computadoras, por citar algún ejemplo. Ni que decir de otras escuelas que ni luz tienen. Nuestra realidad es compleja y querer darle solución responde a una serie de políticas de Estado que se ha mostrado ineficiente por años en este sector. Si bien es cierto para el 2020 el presupuesto para el sector Educación ha subido a casi el 5%, habría que analizar cómo se utilizará ese dinero.

También es importante entender que la presencia del docente es importante en un aula y la tecnología es una herramienta que permite  hacer más interesante las sesiones de aprendizaje. Hoy en día existe una serie de aplicativos, así como la gamificación, que ayudan a los docentes en su labor de formación (ya habrá otro post donde recomendaré las principales aplicaciones). Esta realidad es la que necesitan nuestros estudiantes quienes están a la vanguardia de lo que sucede.

¿Está el docente capacitado? Es cierto que encontramos docentes que se han adaptado muy bien; sin embargo, encontramos también algunos que se muestran enemigo ante el inminente avance tecnológico. Entonces habría que ser muy juicioso en comprender si estamos educando a nuestros alumnos para ser profesionales del siglo pasado o para el siglo XXI. Tengo la oportunidad de interactuar con estudiantes de educación superior y es sorpréndete como algunos no saben como grabar un archivo en word, como usar información en la nube, cómo abrir una cuenta de correo. Es otra realidad que convive entre nosotros y entonces pensamos en los que plantea nuestro Currículo Nacional, donde el tema de tecnología son competencias a trabajar. Y es que una vez más recaemos en que realidad de cada Institución Educativa es muy distinta.

¿Qué hacer? Los que estamos en educación superior somos responsables de formar a nuestros estudiantes no sólo en el conocimiento propio de sus carreras profesionales, sino también en habilidades blandas, pero con ello en el correcto uso de la tecnología en beneficio de su formación profesional. Es importante, mientras la institución lo permita, valerse de aplicativos para que nuestros estudiantes aprenden de forma novedosa. Docentes con interés por aprender, de estar a la vanguardia de lo que se exige. Hoy en día el celular es un instrumento donde se puede conseguir mucha información, ¿se podría usar a nuestro favor? Por supuesto que sí, pero dependerá de las normas de cada institución, así como la regulación de la misma.

En el siguiente post daré ejemplos de cómo la tecnología se puede aplicar en el aula y en el día a día de los docentes. Por el momento me gustaría saber: ¿Cómo es la realidad en sus centros de estudios? ¿Qué tan capacitados se sienten? ¿Conocen lo que plantea el Currículo Nacional al respecto del tema de tecnologías?

Atento a sus opiniones.

Luis Manuel

PD 1: Pueden preguntar también sobre los aplicativos que uso en un aula de clase
PD 2: Comparte el blog con todos los que puedas y hagamos comunidad para intercambiar experiencias.
PD 3 Quiero agradecer a la institución SISE por haberme invitado a ser ponente en la Semana de la Empleabilidad con la charla “Branding Personal”. Fue un lleno total en las sedes de Comas, San Miguel y Puente Piedra.
PD 4: No hay PD 5