viernes, 7 de febrero de 2020

¿Cómo percibimos a nuestros docentes?


Todos tenemos la clara imagen de nuestros docentes, sea del colegio, universidad o instituto, algunos nos marcaron más que otros, pero cómo percibimos la labor del docente, ¿es una carrera valorada actualmente?.

Si nos centramos en el Perú y analizamos lo que fue la década del 60 y 70, la imagen del docente era de respeto y que marcaba una jerarquía no sólo en el aula frente a sus alumnos sino que se extendía hacia la misma admiración que los padres tenían de ellos. Capaces incluso de aceptar cualquier tipo de castigo que pudieran infringir, no había dudas que el docente estaba para formar y tenia es autoridad. El docente que estaba en las grandes unidades escolares era también catedrático de San Marcos y de la Católica, universidades importantes en nuestro medio. Por tanto, tener un docente de estas características en la escuela marcaba de alguna manera un prestigio.

Hacia las décadas del 80, 90 e inicios del 2000, considero que la imagen del docente decayó bastante. Si querías postular a la universidad y querías ingresar rápido busca la que tiene el promedio más bajo o la que ofrece más vacantes, esa carrera era Educación. Mientras postulaba a la Universidad, un compañero me dijo: mi padre me ha dicho que sólo tendré una oportunidad, así que voy asegurarme y postularé a Educación. La lógica no era mala, si quieres asegurar algo, anda por lo más probable. Quizás esta opción o esta misma forma de pensar lo tuvieron muchas personas. Consecuencia, docentes sin vocación, cansados de lidiar con estudiantes, poco empaticos, sin liderazgo, lo que genera una formación de estudiantes paupérrima. A esto se le incluye el poco pago que reciben mensualmente. Estos entre otros factores hicieron desprestigiar de alguna manera la carrera de Educación, si lo comparemos con el hecho de estudiar Medicina. Mientras para una necesitabas casi la perfección de nota, en la otra era la mínima. Y estamos hablando de carreras sumamente importante en una sociedad: educación y salud.

La educación en nuestro país viene pasando por diversos cambios y aunque hay un esfuerzo por subir el sueldo a los docentes, conlleva a el aumento del presupuesto para el sector educación este año, pero que no es suficiente del todo. Tenemos un Ministerio de Educación que aún no engrana sus políticas educativas con los colegios. Aún tenemos escuelas con docentes que no son de la carrera y que vienen dictando clases, confundiendo el memorismo o sólo el dictado como la única opción de generar aprendizajes. Docentes con estudios truncos o profesionales de otras áreas que ingresan a un aula de clase sin una capacitación previa, dejando de lado los cinco años de formación de un docente. ¿Qué nos hace pensar que lograrán el aprendizaje correcto en sus estudiantes? Con ello no quiere decir que existan algunas excepciones de ambas partes, pues pueden existir profesionales en Educación que no tienen éxitos en el aula.

Considero hoy que las instituciones de educación superior ante procesos de licenciamiento han comenzado a realizar capacitaciones de sus docentes, preocupados por retroalimentarlos en los diversos proceso de aprendizaje. Las maestrías en Educación comienzan a crecer en estudiantes, cada vez se trata de hacer mejor las cosas. Sin embargo, aún falta aterrizar en las escuelas. En cinco años se vencerá el plazo para que las escuelas tengan entre su plana a docentes de carrera. ¿Será la solución? Considero que las facultades de Educación deben pasar por un proceso que acrediten la calidad de sus egresados.

Es momento que la sociedad reconozca en sus docentes, profesionales valiosos. Se van haciendo algunos esfuerzos, esperemos que en los siguientes años encontremos en aulas personas capaces de inspirar, pero también que entiendan la capacidad de transformar vidas.

Luis Manuel

PD 1: Agradezco sus comentarios
PD 2: Cuéntanos ... ¿Cómo percibes a nuestros docentes?
PD 3: Estaré en el Congreso Internacional de Educadores 2020 organizado por la UPC
PD 4: No hay PD 5