Hace algunos meses propuse un ejemplo: cuando uno esta enfermo va donde el médico, después de hacerte un diagnostico, te da la receta para que puedas curarte, creo que sería ilógico que un paciente le reclame al médico y le diga que es lo que tiene que recetar para curarse. Sería una locura, cómo yo paciente que desconozco de medicina me atrevería a proponer la receta. Bueno, lo mismo pasa en educación, los colegios se han visto acorralados por las exigencias de los padres, desde como se debe enseñar, cuantas horas tener, cómo evaluar, cómo si fueran los profesionales en educación, es lamentable como las instituciones han caído en ello y han tenido que adecuar la propuesta a la que los padres exigen. Será motivo de otro post para ahondar en el tema, pues también es cierto que muchos colegios no estaban preparados para esta etapa, más aún cuando los líderes poco saben de educación por más increíble que fuera.
La no presencia de alumnos en las aulas de clases ha generado una serie de acciones que se han venido implementando de a pocos en algunas instituciones educativas; sin embargo, hay un punto que ha generado muchas discrepancias y es la que se refiere a la cantidad de horas que debería tener un niño o joven frente a la computadora.
En una encuesta vía telefónica realizada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y publicado por el diario La República (edición 14/06/2020), plantea las principales dificultades de la educación a distancia, entre varias respuestas, el reclamo de pocas horas de clases, ocupa el 20% de los encuestados. Si bien es cierto algunas instituciones vienen usando horas mínimas de clases, en otras instituciones este horario se ha extendido.
Es difícil entender para algunos que la educación presencial es muy diferente a la virtual o remota según sea el caso. El pretender que los alumnos tengan la misma cantidad de horas de clases, tal como si estuvieran en la modalidad presencial resulta absurdo. En este tiempo he podido escuchar una serie de argumentos que me hace cuestionar hasta donde debe debe llegar el rol de la escuela, en la que no sólo debe centrarse en educar al alumno, sino también al padre de familia. “Yo firme un contrato a inicio de año por una cantidad de horas y no pagaré si es por menos horas”. Este desatinado comentario de varios padres de familia obligó a que muchos colegios ajusten sus horarios y traten de igualar los horarios a una educación remota. Pero ¿es está decisión la mejor?, por una parte, mantienes contentos a los padres, pues ahora sus hijos tendrán la misma cantidad de horas de clases y realizarán sus pagos mensuales, los profesores no verán sus sueldos afectados porque mantendrán sus horas de clase; sin embargo, no consideraron a uno de los actores principales, los alumnos. ¿Es posible que puedan estar sentados frente a una computadora por cerca de seis horas?
En algunas instituciones la jornada comienza a las 7.30am y en otras a las 8:00am, esta se prolonga en algunos casos hasta las 2pm y en otros casos hasta las 3:30pm, esto implica que el estudiante este despierto desde las 6:30am aproximadamente, pues debe levantarse, asearse, tomar desayuno, eso quiere decir, que el día anterior debió acostarse aproximadamente a las 11:00pm. Sabemos muy bien que en esta época de cuarentena, la gente está muy ansiosa, los ritmos de sueño han cambiado, algunos no pueden dormir de largo, se despiertan a determinadas horas de la noche, estoy casi seguro, que ese alumno esta durmiendo entre 5 a 6 horas.
En las clases presenciales había momentos en los que el alumno salía del aula de clases a correr, jugar, caminar, conversar con sus compañeros, entre otras acciones, ahora los alumnos simplemente se desconectan y probablemente se sientan a ver tv, comer algo e iniciar otra jornada, estas acciones pueden estar generando un mayor sedentarismo, por más que los colegios hayan implementado horas de educación física. Estoy seguro, que esa interacción y desgaste de energía propia de los alumnos, en esta modalidad no se da.
La cantidad de horas sentado frente a una computadora puede que este afectando su postura y sobretodo la vista. Varios especialistas recomendaron que los alumnos no estén expuestos a más de cuatro horas frente a la computadora, imagínense lo que estamos provocando en ellos con seis o siete horas de clase. Y no quiero imaginar a niños con horarios muy “apretados”.
La situación se complica si la institución deja tareas y las seis o siete horas frente a la computadora se prolonga a un par de horas más. Estaríamos hablando que un alumno estaría expuesto a un promedio entre 8 a 10 horas frente a la computadora, tablet o celular, ¿no es sufíciente? ¿El aprendizaje sólo se logra teniendo muchas horas de clase?
El rol de las escuelas debe ser educar también a los padres y abordar estos temas lejos de lo comercial (sé que muchos se deben a las pensiones de los padres), pero hacerles entender que estamos ante una nueva modalidad de clases y que esto genera en que los docente tengan metodologías distintas es un reto (tema para otro post).
Estamos ante una oportunidad única de poder implementar cosas distintas, para ello, debemos hacer cosas diferentes (no las mismas a las clases presenciales). Para ello, es importante que podamos tener la apertura de innovar, lamentablemente ni los padres, ni las escuelas están dispuestas a correr ese riesgo. Es una deuda que tenemos para con nuestros alumnos de secundaria y con mayor razón con la primaria e inicial.
Luis Manuel
PD 1: Sé qué hay escuelas que vienen implementando modelos distintos y están aprovechando estos momentos para innovar. Felicitaciones y a seguir así.
PD 2: Es necesario tener a lideres educativos capaces de distinguir entre lo que es correcto y lo que otros piden sin saber.
PD 3: Este post no está centrado a un colegio en particular, conozco a varios con la realidad descrita.
PD 3: No hay PD 4
