domingo, 5 de julio de 2020

Feliz Día Maestro




Todos hemos tenido profesores que marcaron nuestra vida, sea en las diversas etapas de nuestra vida, inicial, primaria, secundaria o educación superior. Recordamos sus nombres y apellidos completos, algunas lecciones, sus frases, sus bromas, la forma como nos trató o como nos corrigió. 

Tengo una buena memoria y me acuerdo de casi todos mis maestras y maestros desde inicial, algunos fueron muy trascendentes y otros no. Ahora desde una mirada distinta valoro mucho su trabajo. Recuerdo que desde 2do de primaria hasta 6to de primaria tuve como mi profesor al señor Alfredo Orellana Mendoza, es increíble cómo pudo ser líder de alrededor 50 niños (sí, esa cantidad había en mi aula, hasta creo que un poco más). Lo recuerdo de mediana estatura, con su bigotes, de trato muy amable, claro está que en ocasiones se molestaba, pero en general lo recuerdo muy paciente, lo cual me parece un rasgo heroico con esa cantidad de niños a cargo (yo probablemente ya habría colapsado). En secundaria, pasamos a una modalidad distinta y él pasó a enseñarnos historia del Perú. Debimos adaptarnos a distintos profesores, fue duro al inicio pues estábamos acostumbrados a sólo uno, pero sobrevivimos y pudimos aprender de otros. Era un tiempo en que el castigo físico no era motivo de denuncias y quejas, es más, era considerado como un mecanismo de corrección y que muchos padres estaban de acuerdo - profesor si usted ve que mi hijo se porta mal, dele duro para que aprenda - era una frase que era común escuchar en algunas madres de familia al recoger a sus hijos al termino de la jornada escolar. Es así que en ocasiones me gane una jalada de las patillas que me hacia poner en puntas, unos golpes con la regla de madera en la mano o en el trasero, recuerdo eso ahora como anécdotas.

Pero también recuerdo mis clases, mi profesor Orellana en una ocasión dejó de hacer dictado y elaboró uno mapas conceptuales (primera vez que veía eso en 5to de primaria), recuerdo que nos peleábamos por ser los encargados de llevar su cosas (libros, mota, tizas, jabón, toalla, folder de registro y lapiceros), corríamos a recoger la tiza cuando se le caía por casualidad. Se me viene a la mente el profesor Cuba que nos hizo ver las matemáticas como no tan difíciles, el profesor Huapaya en 1ero de secundaria cuando en sus clases de lenguaje hacíamos sociodramas, el profesor Sanchez joven a comparación de todos, enseñaba Ciencias Naturales y me gustaba su carácter irreverente, hacia cosas distintas no necesariamente seguía el libro del curso - eso no les va a servir, sino lo que les enseñaré hoy - hicimos los primeros experimentos en el laboratorio, el Padre Anglas en 4to de secundaria hizo que sus clases hizo de literatura sea uno de mis cursos favoritos, me encantaba escuchar de él, a Cesar Vallejo, Abraham Valdelomar, Mario Vargas LLosa, Víctor Hugo, etc. Cómo analizaba cada personaje, cada dialogo, clases que no quería que acabará, en 5to de secundaria al profesor Espinoza quien me enseñó la historia universal, cada hecho que había sucedido era increíble para mi, el profesor Panchito de matemáticas quien hizo que sus clases sean muy entendibles y divertidas, la Miss Ivonne de inglés, dulce y con una paciencia a pruebas de balas que nos hablaba muy bien en inglés y le entendíamos todo. 

Hoy quiero reconocer a todos aquellos docentes que este año han tenido que adaptarse a una nueva modalidad, muchos tuvieron que aprender de forma rápida sobre plataformas, gamificación, forma de evaluar distintas, etc. Y quizás aquellos docentes jóvenes lo aprendieron más rápido, aplaudo aquellos docentes cuya generación no está muy familiarizada con la tecnología, pero no ha sido excusa, al contrario, tuvieron la apertura de aprender. Soy consciente también que muchos de ellos hoy trabajan más horas, diseñar su clase, preparar su material, realizar un video, editar, preparar diapositivas, revisar trabajos, retroalimentación por alguna red social, teléfono, wsp, etc, son actividades que incluso muchos padres de familia no lo comprenden, tanto así que hubo unos meses atrás que reclamaban que a los profesores se les pagara menos porque estaban trabajando menos. ¡Qué tal mentira! No sólo son maestros sino que también tienen una familia, son madres, padres, hermanas, hermanos, hijas o hijos, tienen quizás los mismos temores, angustias, ansiedades que tenemos algunos. 

También aprovecho en reconocer a ese docente de las zonas rurales que deben hacer viajes de horas a pie, en canoa, a caballo, que debe gastar de su dinero para comprar algún material a sus alumnos más necesitados, no sólo se preocupan porque su alumno aprenda la lección sino que se preocupa porque coma bien, porque tenga al menos un lápiz y una hoja para trabajar, cuanto cariño, bondad y vocación. 

Estimados docentes son una inspiración en sus alumnos, espero que muchos de ellos con el pasar de los años recuerden lo mucho que significaron en sus vidas. Esta profesión es muy bonita, a veces, no es remunerada como quisiéramos, pero que tranquilidad se siente cuando pasan los años y esos niños nos ven , nos reconocen, nos abrazan y nos dicen gracias por creer en mi. 

Desde este espacio felicitarlos por esta gran labor. Y aprovecho también en saludar a mis docentes, aquellos aún están en clases, otros ya se encuentran en el cielo. Gracias por inspirarme, por hacerme entender lo vital de sus labores en las aulas de clase. Los tengo en mi corazón y en mis practicas docentes.

¡Feliz Día del Maestro!

Luis Manuel Ochoa Sulca 

PD 1: Disfruten su día
PD 2: No hay PD 3