domingo, 24 de mayo de 2020

La Educación en tiempos del Covid 19


Hace un mes aproximadamente se oficializó en el Perú que este año no se volvería a las clases presenciales; sin embargo, muchas instituciones educativas desde que comenzó el aislamiento social (inicios de marzo) han dado su mejor esfuerzo por adaptarse ante este nuevo contexto. El Estado peruano oficializó el inició de la modalidad virtual desde el 6 de abril, para ello implementó el plan de Yo estudio en casa, cuya cobertura se da por radio, televisión e internet, de tal manera que cualquier alumno pueda acceder. En el caso de las instituciones particulares el proceso de implementación y adaptación se ha dado a velocidades distintas. 

Lo primero era conocer cómo se llevaría a cabo este tipo de educación. Salvo algunas excepciones, la gran mayoría de colegios desconocía cómo implementarla. Si bien es cierto en varios países la educación virtual es una realidad y una opción válida, en nuestro país es algo nuevo. Así que aparecieron muchas preguntas como: ¿Qué plataformas usamos? ¿Cómo se evaluará? ¿Cuántas horas de clase se podrán impartir? ¿Cómo debe ser la estructura de la clase? Las respuestas a estas interrogantes y otras se han ido dando en algunos casos de manera rápida y en otros de manera muy lenta. Esto puede deberse a muchos factores, desde personal poco capacitado en la implementación de la tecnología en educación, así como, las realidades de cada institución, hay una brecha muy grande entre un colegio particular cuya pensión mensual se encuentra por encima de los S/ 500 a otra cuya pensión llega a los S/ 125. 

Sea de una u otra manera, las instituciones comenzaron a usar una serie de herramientas tecnológicas, desde las más comunes y al alcance de las familias como el whatssapp, Facebook, así como las propuestas por el gobierno a través del programa de Yo estudio en casa, hasta el uso de zoom, Google Meet, Microsoft Team y otras plataformas. Esto ha implicado que muchos docentes puedan acelerar la curva de aprendizaje ante nuevos aplicativos, programas y diseños en los que han tenido que aprenderlo en tiempo récord. 

Algunos líderes en las escuelas no están asumiendo su rol, la mayoría de ellos por desconocimiento de algo tan básico como transformar los procesos de enseñanza - aprendizaje a esta nueva modalidad. ¿Cómo es posible esto? Pues muchos de ellos no tienen una formación educadora, una mirada muy centrada en lo comercial ha generado un divorcio entre lo que es garantizar que los padres paguen por un servicio y lo que se debe implementar para garantizar que los estudiantes estén aprendiendo según lo establecido en el Currículo Nacional. 

Otro punto, que está muy centrado en el docente es que muchos de ellos no estaban “equipados”, no contar con una PC, laptop o tablet, así como no tener un plan de internet que le garantice brindar clases, sin que esta se corte o tenga una velocidad mínima, ha sido uno de los mayores retos en estos meses. El garantizar el aprendizaje de sus cursos en una modalidad en la que no están acostumbrados es otro gran reto. 

Los padres de familia han sido otro frente, no sólo han tenido que enfrentarse a una realidad dura, donde han perdido el trabajo o han visto disminuir sus ingresos mensuales, lo que ha generado enfrentamiento con muchas instituciones educativas (no preciso si es justo o no su pedido, será motivo de otro post). La convivencia con sus hijos, el ser participes del proceso de aprendizaje de sus hijos, entre otras acciones los vienen desgastando, pues dominar lo familiar y lo laboral no es fácil. 

Definitivamente, hay muchos retos por asumir, para lograrlo es necesario que tanto las instituciones educativas, los padres y docentes trabajen en conjunto para garantizar que esta nueva modalidad pueda consolidarse lo antes posible. Esto en la practica, esta resultando muy complicado, en algunos casos la comunicación se ha roto, no hay empatía, intolerancia, entre otras acciones. Esta relación que viene desgastada es importante que tenga un alto por el bien de nuestros estudiantes. 

Tenemos un gran reto por delante, es momento de asumir nuestros roles, desde las escuelas o desde los hogares. Ya estamos acabando mayo, los meses no se pueden perder. Felicito aquellas instituciones que vienen haciendo las cosas bien y aquellos agentes que vienen dando más del 100%. Nuestros estudiantes merecen lo mejor de nosotros. 

Luis Manuel Ochoa Sulca

PD 1: He regresado, la verdad que estos meses estuve muy metido en este tema de cómo implementar lo virtual en una escuela.
PD 2: Tanto tanto que comentar y ofrecer algunas experiencias 
PD 3: Espero conocer sus comentarios también.
PD 4: Pronto tendré un nuevo capítulo en mi Podcast: Hablando de educación que lo podrán encontrar en Anchor y Spotify
PD 5: La imagen del inicio de este post, ejemplifica la importancia de la presencia de los padres en este proceso, involucrándose más con sus hijos.
PD 6: No hay PD 7

viernes, 7 de febrero de 2020

¿Cómo percibimos a nuestros docentes?


Todos tenemos la clara imagen de nuestros docentes, sea del colegio, universidad o instituto, algunos nos marcaron más que otros, pero cómo percibimos la labor del docente, ¿es una carrera valorada actualmente?.

Si nos centramos en el Perú y analizamos lo que fue la década del 60 y 70, la imagen del docente era de respeto y que marcaba una jerarquía no sólo en el aula frente a sus alumnos sino que se extendía hacia la misma admiración que los padres tenían de ellos. Capaces incluso de aceptar cualquier tipo de castigo que pudieran infringir, no había dudas que el docente estaba para formar y tenia es autoridad. El docente que estaba en las grandes unidades escolares era también catedrático de San Marcos y de la Católica, universidades importantes en nuestro medio. Por tanto, tener un docente de estas características en la escuela marcaba de alguna manera un prestigio.

Hacia las décadas del 80, 90 e inicios del 2000, considero que la imagen del docente decayó bastante. Si querías postular a la universidad y querías ingresar rápido busca la que tiene el promedio más bajo o la que ofrece más vacantes, esa carrera era Educación. Mientras postulaba a la Universidad, un compañero me dijo: mi padre me ha dicho que sólo tendré una oportunidad, así que voy asegurarme y postularé a Educación. La lógica no era mala, si quieres asegurar algo, anda por lo más probable. Quizás esta opción o esta misma forma de pensar lo tuvieron muchas personas. Consecuencia, docentes sin vocación, cansados de lidiar con estudiantes, poco empaticos, sin liderazgo, lo que genera una formación de estudiantes paupérrima. A esto se le incluye el poco pago que reciben mensualmente. Estos entre otros factores hicieron desprestigiar de alguna manera la carrera de Educación, si lo comparemos con el hecho de estudiar Medicina. Mientras para una necesitabas casi la perfección de nota, en la otra era la mínima. Y estamos hablando de carreras sumamente importante en una sociedad: educación y salud.

La educación en nuestro país viene pasando por diversos cambios y aunque hay un esfuerzo por subir el sueldo a los docentes, conlleva a el aumento del presupuesto para el sector educación este año, pero que no es suficiente del todo. Tenemos un Ministerio de Educación que aún no engrana sus políticas educativas con los colegios. Aún tenemos escuelas con docentes que no son de la carrera y que vienen dictando clases, confundiendo el memorismo o sólo el dictado como la única opción de generar aprendizajes. Docentes con estudios truncos o profesionales de otras áreas que ingresan a un aula de clase sin una capacitación previa, dejando de lado los cinco años de formación de un docente. ¿Qué nos hace pensar que lograrán el aprendizaje correcto en sus estudiantes? Con ello no quiere decir que existan algunas excepciones de ambas partes, pues pueden existir profesionales en Educación que no tienen éxitos en el aula.

Considero hoy que las instituciones de educación superior ante procesos de licenciamiento han comenzado a realizar capacitaciones de sus docentes, preocupados por retroalimentarlos en los diversos proceso de aprendizaje. Las maestrías en Educación comienzan a crecer en estudiantes, cada vez se trata de hacer mejor las cosas. Sin embargo, aún falta aterrizar en las escuelas. En cinco años se vencerá el plazo para que las escuelas tengan entre su plana a docentes de carrera. ¿Será la solución? Considero que las facultades de Educación deben pasar por un proceso que acrediten la calidad de sus egresados.

Es momento que la sociedad reconozca en sus docentes, profesionales valiosos. Se van haciendo algunos esfuerzos, esperemos que en los siguientes años encontremos en aulas personas capaces de inspirar, pero también que entiendan la capacidad de transformar vidas.

Luis Manuel

PD 1: Agradezco sus comentarios
PD 2: Cuéntanos ... ¿Cómo percibes a nuestros docentes?
PD 3: Estaré en el Congreso Internacional de Educadores 2020 organizado por la UPC
PD 4: No hay PD 5








martes, 24 de diciembre de 2019

Fin del Año Escolar


Seguro algunas entidades escolares ya entregaron las libretas de notas, algunas quizás lo hagan acabando las fiestas navideñas. Sea uno o lo otro, encontraremos estudiantes contentos por sus notas y estarán en casa ansiosos que lleguen sus padres para felicitarlos y que traiga consigo algún regalo. Pero también encontramos aquel estudiante que se encuentro angustiado desde que dió el último examen bimestral. No puede dormir, siente que el fracaso se acerca, que recibirá una reprimenda de sus padres, lo castigarán, no podrá salir a jugar, perderá su verano de vacaciones, tendrá que ir a clases, estudiar con tanto calor mientras sus amigos están en la playa o jugando. Esa angustia, pero con mayor intensidad debe tenerlo el estudiante que siente que repetirá el año escolar. No se siente bien, será señalado por todos, su familia lo verá mal, sabe quizás que tuvo cierta responsabilidad, pero esa responsabilidad también es compartida.

Llevo muchos años en educación y encuentro a fin de año, estudiantes que son llevados al ciclo de verano para recuperar sus cursos que desaprobó. No sé si les ha pasado, pero a veces son los mismos estudiantes, año a año que siguen esos ciclos para al final dar una evaluación que les permita aprobar sus cursos. Algo debe estar mal. En el caso de aquel estudiante que todos los años está preparándose para dar una evaluación de subsanación, quién podría ser responsable. No quiero quitar responsabilidad a los padres quienes deben estar pendientes de sus hijos, acompañándolos en todo el proceso; sin embargo, qué estamos haciendo los docentes. Ese estudiante no desaprobó en diciembre, lo más probable es que desde marzo viene mostrando dificultades.

En ocasiones, la cantidad de estudiantes en el aula, la poca vocación del docente, la incorrecta metodología aplicada en el aula, la equivocada evaluación que se viene aplicando, entre otros, pueden ser las causales para estar teniendo estudiantes que año a año se encuentran en esa situación. Y es que el docente debe estar pendiente de ello, de poder detectar casos como las de estos estudiantes, saber detectar de qué manera puede ayudar al estudiante a entender mejor, pero claro, puede sonar fácil, si es que no entendemos la realidad de cada escuela.

Aprender en dos meses todo lo visto en el Año Escolar es algo terrible, el estudiante sólo aprende “las fijas” que vendrán en el examen, aprobará y habría luego que hacerse la pregunta: ¿De qué vale que sólo apruebe? ¿Aprendió? Efectivamente, lo más seguro es que no aprendió nada, más aún cuando al siguiente año vuelve a estar en ese ciclo de verano.

Quizás en una situación más complicada están los estudiantes que repitieron el año. Siempre he cuestionado está forma de clasificar al estudiante. He visto niños buenos, con habilidades en las artes, en los deportes, que han tenido que volver a repetir el año por problemas en matemáticas, ciencias, etc. Y ver como aprueba el “bacancito” del aula, el abusivo, el “vivo” que se la paso copiando y engañando a todos. ¿Cómo no sentirme preocupado al ver a ese niño entre lagrimas, frustrado por haber querido responder las evaluaciones y no poder y ver al otro riéndose, preparándose para divertirse en el verano?

Algo debe mejorar en nuestro sistema educativo. No quiero quitar responsabilidades a los diversos actores que participan en este proceso: padres, escuela y estudiante; sin embargo, es necesario definir los procesos de seguimiento a los estudiantes, a revisar las metodologías de aprendizaje, a saber reconocer las habilidades de nuestros estudiantes, entender que no todos son iguales, que es tan bueno que uno de ellos sepa de matemáticas o ciencias como el que sabe pintar, cantar y hacer deportes. Hay mucho por hacer, ojalá los directivos de las escuelas puedan juntarse con sus docentes y realizar planes correctos de seguimiento. Que esos ciclos de verano no sean visto de forma mercantilista, “hay que jalar a todos los estudiantes posibles y así nos aseguramos tener trabajo en verano”, esta forma mercenaria ojalá se extinga y veamos la educación de una forma distinta, esperando formar a nuestros estudiantes para ser mejores personas. Hay muchos por hacer... comencemos en nuestras escuelas.

Luis Manuel

PD 1:A la espera de sus comentarios.
PD 2: Quiero aprovechar en desearles a cada uno de ustedes una Feliz Navidad y que el nacimiento del Niño Jesús traiga consigo amor y paz en sus hogares.
PD 3: No hay PD 4

domingo, 1 de diciembre de 2019

La tecnología en la escuela


La tecnología hoy en día es parte de nosotros, quizás sea difícil pensar un día sin el uso del celular, ordenador, tableta, etc. Esto, en nuestros estudiantes se intensifica ya que muchos de ellos han nacido con la tecnología en su día a día.

Pero, ¿de qué manera las instituciones educativas están incluyendo el tema tecnológico en las aulas de clase? ¿Están los docentes capacitados para el uso de la tecnología?. Son dos preguntas claves hoy en día. Sin embargo, es importante determinar algunos puntos necesarios. Nuestra realidad en el país es muy distinta, así como encontramos escuelas donde la implementación tecnológica es importante, tenemos rincones no sólo en provincia sino en la capital donde no se tiene computadoras, por citar algún ejemplo. Ni que decir de otras escuelas que ni luz tienen. Nuestra realidad es compleja y querer darle solución responde a una serie de políticas de Estado que se ha mostrado ineficiente por años en este sector. Si bien es cierto para el 2020 el presupuesto para el sector Educación ha subido a casi el 5%, habría que analizar cómo se utilizará ese dinero.

También es importante entender que la presencia del docente es importante en un aula y la tecnología es una herramienta que permite  hacer más interesante las sesiones de aprendizaje. Hoy en día existe una serie de aplicativos, así como la gamificación, que ayudan a los docentes en su labor de formación (ya habrá otro post donde recomendaré las principales aplicaciones). Esta realidad es la que necesitan nuestros estudiantes quienes están a la vanguardia de lo que sucede.

¿Está el docente capacitado? Es cierto que encontramos docentes que se han adaptado muy bien; sin embargo, encontramos también algunos que se muestran enemigo ante el inminente avance tecnológico. Entonces habría que ser muy juicioso en comprender si estamos educando a nuestros alumnos para ser profesionales del siglo pasado o para el siglo XXI. Tengo la oportunidad de interactuar con estudiantes de educación superior y es sorpréndete como algunos no saben como grabar un archivo en word, como usar información en la nube, cómo abrir una cuenta de correo. Es otra realidad que convive entre nosotros y entonces pensamos en los que plantea nuestro Currículo Nacional, donde el tema de tecnología son competencias a trabajar. Y es que una vez más recaemos en que realidad de cada Institución Educativa es muy distinta.

¿Qué hacer? Los que estamos en educación superior somos responsables de formar a nuestros estudiantes no sólo en el conocimiento propio de sus carreras profesionales, sino también en habilidades blandas, pero con ello en el correcto uso de la tecnología en beneficio de su formación profesional. Es importante, mientras la institución lo permita, valerse de aplicativos para que nuestros estudiantes aprenden de forma novedosa. Docentes con interés por aprender, de estar a la vanguardia de lo que se exige. Hoy en día el celular es un instrumento donde se puede conseguir mucha información, ¿se podría usar a nuestro favor? Por supuesto que sí, pero dependerá de las normas de cada institución, así como la regulación de la misma.

En el siguiente post daré ejemplos de cómo la tecnología se puede aplicar en el aula y en el día a día de los docentes. Por el momento me gustaría saber: ¿Cómo es la realidad en sus centros de estudios? ¿Qué tan capacitados se sienten? ¿Conocen lo que plantea el Currículo Nacional al respecto del tema de tecnologías?

Atento a sus opiniones.

Luis Manuel

PD 1: Pueden preguntar también sobre los aplicativos que uso en un aula de clase
PD 2: Comparte el blog con todos los que puedas y hagamos comunidad para intercambiar experiencias.
PD 3 Quiero agradecer a la institución SISE por haberme invitado a ser ponente en la Semana de la Empleabilidad con la charla “Branding Personal”. Fue un lleno total en las sedes de Comas, San Miguel y Puente Piedra.
PD 4: No hay PD 5

domingo, 20 de octubre de 2019

Empatía en el aula


Son las ocho de la mañana en un colegio, las clases comienzan. El profesor entra al aula, todos se ponen de pie y saludan de forma mecánica. Antes de comenzar la clase, todos escucharán sus notas del último examen bimestral. ¡Sanchez! 07, el profesor le llama la atención fuertemente, mientras que el estudiante avergonzado baja la cabeza ante el murmullo y bromas de sus compañeros.

Esta escena la vemos en nuestras aulas de clase de forma habitual. Un docente sin ningún criterio comenzando la sesión dando a conocer las notas, sin importarle lo que puede sentir el estudiante. Ellos no pueden decir nada, de hacerlo, podrían ganarse un llamado de atención o alguna “venganza” por parte del docente ante la insolencia.

¿Qué está sucediendo con el accionar de algunos docentes? El rigor académico es bueno, pues permite marcar en los estudiantes un derrotero de a dónde deben llegar y lo que aprenderán; sin embargo, el rigor es confundido a veces con abuso, creyendo que de esa manera se gana el respeto o se da a entender que el curso es difícil.

Ante ello, es importante analizar el tema bajo diversas aristas. Y es que el perfil del docente ha cambiado y eso debe ser entendido por las diversas Instituciones Educativas. Un docente no sólo que domine el tema académico que es algo que se aprende, es necesario también que tenga una serie de competencias que lo acerque más al estudiante. El desarrollo de la empatía, como aquel proceso que permite identificar las emociones de las personas, entenderlas y generar una respuesta ante estas, marca la diferencia en los procesos de aprendizaje.

Un estudiante en un ambiente donde encuentra a un docente con excelente trato, que es capaz de crear un espacio especial, donde se preocupe realmente en el estudiante. Ese docente que es capaz de identificar la tristeza, la alegría, la ira, la frustración, la pena, la decepción, la angustia, la ansiedad, entre otras manifestaciones. Pero no sólo identificarlas, sino que acompañe con ello un acercamiento al estudiante, apoyarlo, ayudarlo, estas acciones marcan la diferencia necesaria.

Nos preocupamos mucho por meter en la cabeza a nuestros estudiantes conocimientos, sin enseñarles como usarlos, pero también obviamos trabajar con ellos el manejo de sus emociones. Es cierto, que para lograr se necesitará cambios de políticas educativas y otras acciones, por ello, trabajemos en algo fundamental, el desarrollo de la empatía en nuestros docentes.

Analicemos este punto en los docentes de las instituciones, nosotros como docentes que tan desarrollando tenemos nuestra empatía. Estoy seguro, que mientras podamos usarlo, tendremos en las aulas, estudiantes felices, esto generará que se presenten las condiciones necesarias para que los procesos de aprendizaje se den de forma natural y de la mejor manera.

Este tema, la empatía en el aula, es fundamental. Nos gustaría saber qué acciones vienen realizando en sus sesiones, con respecto al uso de la empatía. Compártenos tus experiencias.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Bienvenidos


Mi nombre es Luis Manuel Ochoa Sulca, psicólogo de profesión y trabajando en el rubro educativo desde el 2006. Quiero darles la más cordial bienvenida a este blog en el que podremos compartir algunos temas relacionados a la educación.

En este espacio podremos presentar algunas teorías, metodologías, etc, tratando de tener un lenguaje simple, de tal manera que todos podamos entenderlo, pero por sobre ello, deseo que podamos intercambiar opiniones, saber que es lo que vienen realizando en sus aulas, de esta manera podremos retroalimentar.

Cabe mencionar que mucho de estos temas estarán mejor expuestos en el podcast Hablando de educación que se podrá escuchar tanto en Anchor como en Spotify. De esta manera podremos estar intercambiando opiniones.

La educación tiene la capacidad de transformar vidas. Soy un convencido de ello, lo aprendido hasta hoy quiero compartirlo porque estoy seguro que servirá a otras personas. Asimismo, aprenderé de ustedes.

Una vez más bienvenidos

Luis Manuel